El aikido es un arte marcial que maneja las más efectivas técnicas de defensa personal conocidas en el mundo. La gran diferencia con otras artes similares es que el aikido no contempla técnicas de ataque ni competencia, toda vez que transita el camino de la armonía y el amor.
 


Sensei Wenceslao Barignani
Demostración en Academia Militar de Venezuela. 1981

Sensei Yves Carouget

Sensei Barignani
1978

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Certificado de Afiliación a Aikikai Hombu Dojo

 

 

 

LECTURAS DE INTRERÉS


Etimológicamente tiene un significado bien particular. Aikido proviene de tres sílabas japonesas (kanji) que quieren decir: Ai, unión y amor; Ki, energía o fuerza universal, y Do, camino. De esta manera se conjugan las tres formas y, al transcribirlo al término castellano, sería algo así como: el camino de unificación del espíritu con el universo.

El aikido tiene sus orígenes a principios del siglo XX, en los años 20, y fue fundado por el maestro japonés Morihei Ueshiba, nacido en la pequeña aldea japonesa de Tanabe en 1883.

El Aikido es un arte marcial de defensa personal, inspirado en la filosofía de la no violencia. Este principio básico es no oponer resistencia, es un ceder con el ánimo de recuperar. Los ataques son esquivados con movimientos circulares que parten de las caderas y hacen que la fuerza del adversario, en su inercia dinámica, le sea devuelta en su contra. Las técnicas comienzan provocando un desequilibrio y aplicando un atemi o golpe para distraer y disminuir la energía del ataque. Luego se ejecuta un control en las articulaciones o una proyección para inmovilizar efectivamente al oponente sin causar daño o lesión permanente.

La práctica del Aikido desarrolla el manejo del ki o energía interna. Igualmente, mejora la capacidad respiratoria. Además proporciona una mejor forma física, mayor coordinación de movimientos y mejores reflejos.

La popularidad del Aikido tanto en el Japón como en el exterior es un fenómeno posterior a la 2da. Guerra Mundial. Antiguos estudiantes del Fundador, Morihei Ueshiba tales como Koichi Tohei, Kisshomaru Ueshiba, Gozo Shioda, Kenji Tomiki y otros, seguidos por sus respectivos alumnos, fueron los responsables del crecimiento del arte a nivel internacional.

 

 

Se establecen las primeras escuelas de Aikido en Venezuela a mediados de los años 60, con la llegada al país de los profesores YVES CAROUGET, francés, discípulo de Minoru Muchizuki y el Dr. WENCESLAO BARIGNANI, italiano, discípulo de Hiroshi Tada, situándose los dos en el estado Zulia. Maracaibo y Ciudad Ojeda respectivamente; formaron durante aproximadamente doce años, a la mayoría de los instructores que asumieron la responsabilidad de dirigir actualmente el Aikido en Venezuela. Entre ellos, podemos mencionar a Nelson Requena, William Pérez Reinoso, Eduardo Naranjo, Jaime Naranjo, y Sergio Hernández.

A raíz  de la muerte del Prof. Barignani en 1987 y el retiro del Prof. Carouget, como monje Zen, se comenzó a recibir la enseñanza de Yoshimitsu Yamada Shihan, del New York Aikikai, en noviembre de 1988, manteniéndose el Aikido venezolano bajo su dirección técnica. Actualmente existen numerosos Dojos con más de 2000 estudiantes, inscritos en la Federación Latinoamericana de Aikido. A mediados del año 1989, llega a Maracaibo, la Sensei Beatríz Tantón, proveniente de Bretaña, Francia, alumna del Sensei marroquí Jaff Raji, discípulo de Nobuyoshi Tamura Shihan. La Sensei Tantón, se ubica luego en Caracas, trabajando como maestra en el Colegio Francia. Se inicia dictando clases de Aikido en el Parque Miranda, formando un numeroso grupo de estudiantes entre los cuales se destacan el Sensei Jesús González, quien es hoy 4to. Dan y dirige su propio Dojo, llamado Zen Bu Dojo y Luis González, 2do. Dan, quien dirige también su propio Dojo, manteniéndose bajo la línea del Sensei Jaff Raji.

En 1993 se inician los primeros pasos y gestiones para fomentar la creación de una organización que juntara todas las escuelas o pequeños grupos de practicantes de varias ciudades de Venezuela, luego de arduas reuniones, duras criticas y extensas discusiones, en Septiembre de 1994 con la ayuda voluntaria y desinteresada de varios practicantes en Caracas, se funda Venezuela Aikikai Caracas, A.C. siendo su primer Presidente Director General el Lic. David Zune, formando parte de esa primera Eduardo García, Emmanuel Herzog, Juan Carlos Hiedra, Frederick Guyot y Elías Fatal entre otros, liderada por Nelson Requena,, obteniendo así, personalidad jurídica propia, ocupando el lugar de una incipiente Federación Venezolana de Aikido y Disciplinas Afines, fundada por el Maestro Barignani en 1980 en Ciudad Ojeda, Estado Zulia, inspirada en las Organizaciones de Aikido Europeas, no afiliada a ninguna Organización reconocida legalmente, ni al Aikikai Hombu Dojo en Japón, condenada al fracaso por la falta de interés de muchos de sus miembros Directivos a la muerte del Sensei Barignani.

Venezuela Aikikai Caracas, A.C. es la primera organización legalmente establecida, inscrita y registrada en el Instituto Nacional de Deportes I.N.D., Dirección General Sectorial de Deporte para Todos, como O.N.G. nacional deportiva no competitiva.

Venezuela Aikikai es la organización de Aikido más importante en nuestro país y Nelson Requena Sensei, es su Director Técnico General, 6º Dan, quien promueve, desarrolla y organiza seminarios regionales, nacionales e internacionales con Maestros de alto nivel, de la talla de: Yoshimitsu Yamada Shihan, Nobuyoshi Tamura Shihan, Seiichi Sugano Shihan, Peter Bernath, Donovan Waite, Masafumi Sakanashi, Nelson Andujar, Harvey Koneyberg, Jane Ozeki,  Robert Zimmermann, Wagner Bull, Juan Tolone, para así. mantener el estándar de práctica del Aikido en Venezuela como las mejores de latinoamérica.

Hoy en día, Venezuela Aikikai es la única organización de Aikido en Venezuela inscrita directamente en el Cuartel general del Aikido Mundial, Aikikai Hombu Dojo, Tokio, Japón, recibiendo lineamientos y asesorìa directa y es miembro fundador de la Federación latinoamericana de Aikido FLA


En la Academia Militar de Venezuela. De der. a izq.:
Erich Lux, Eduardo Naranjo, William Pérez Reinoso, Sensei Barignani, Ana Gaudi, Jaime Naranjo y Nelson Requena. Hacia 1980

 

 

Las Virtudes del Aikido
Por Stanley Pranin
Traducido por Luis Burke
Publiched on line (publicado en línea)

¿Que factores han sido los responsables de la gran aceptación del Aikido? Muchas personas al observar el arte por primera vez comentan sobre la belleza y gracia de las técnicas del Aikido. El atacante es arrojado sin esfuerzo aunque no sufre de ningún daño aparente durante el encuentro. La promesa del arte de defensa personal que protege al individuo mientras cuida al agresor es un concepto atractivo en términos filosóficos y morales en el mundo donde se encuentra presente el espectro de la violencia. La base ética del Aikido es aceptada por el hombre debido a su más profundo instinto de supervivencia. Al mismo momento, el arte ofrece una alternativa única a las técnicas violentas de otras artes marciales – técnicas que causan repugnancia moral a muchos.

A un nivel físico, el Aikido tiene mucho que ofrecer a la mente saludable. Los beneficios acumulativos producidos por los calentamientos, estiramientos, los ejercicios de proyectar y caídas son considerables. Muchos practicantes han pasado por unas transformaciones físicas dramáticas a través del entrenamiento del Aikido en búsqueda de un estilo de vida saludable. El ambiente social que se desarrolla en los dojos de Aikido es también una parte importante de la experiencia de entrenamiento de muchos practicantes. El Aikido tiende a trazar un rango amplio y los estudiantes continúan su práctica por más tiempo que aquellos que practican otras artes enfocadas en la competencia, principalmente por el dominio de los más jóvenes. Además, sería muy acertado decir que el Aikido tiene un porcentaje mayor de practicantes femeninos que cualquier otra arte marcial. Todo esto contribuye a un sentido fuerte de comunidad. Para muchos estudiantes de Aikido, el dojo es una extensión de o un sustituto de sus familias.

Aikido: el arte no-marcial

A pesar de todos los beneficios positivos del entrenamiento del Aikido, el arte aun no ha alcanzado su gran potencial como una fuerza social al promover armonía entre la gente. Aunque la relación no sea obvia, creo que se debe a la distancia que se esta creando en el arte de sus raíces marciales. Es debido a la atmósfera marcial del dojo la que le permite al estudiante desarrollar técnicas para el mundo real y eleva su nivel de entrenamiento más allá de cualquier sistema de salud. La omisión a la parte marcial del Aikido tiene su explicación en parte a circunstancias históricas.

La sociedad japonesa en la era de la post-guerra rechazaba la mentalidad militar que llevó al país a involucrarse en la Segunda Guerra Mundial. Dada el clima inhospitalario en donde estaba prohibida la práctica de artes marciales por años, la naturaleza marcial del Aikido fue omitida. En consecuencia, lo que quedó del arte que fue aceptada con los brazos abiertos por miles de practicantes, con ciertas excepciones, era un tanto diferente del concepto original del Fundador. Las técnicas retuvieron solamente el aspecto externo de un arte marcial y tenía la tendencia de ser practicada con tal devoción con una intensidad marcial. Veamos algunos factores que disminuyen al Aikido como arte marcial.

Ataques débiles

La raíz del problema, como yo lo veo recae sobre los ataques débiles que han sido una práctica común en los dojos de Aikido hoy en día. Pocas veces se les da entrenamiento a los estudiantes de cómo ejecutar un ataque efectivo, ya sea golpeando, con un agarre o usando ocasionalmente las técnicas de ahorque o de patadas. La situación empeora debido a la falta de interés o enfoque durante los ataques. Esta ausencia de intención firme de parte del atacante afecta su estado mental y la de la persona que está  ejecutando la técnica. Ambas partes están presentes, al menos a nivel subconsciente del riesgo mínimo de lesión al entrenar bajo estas circunstancias. En consecuencia, la necesidad de mantener la mente enfocada para desarrollar técnicas reales de defensa personal desaparece del entrenamiento.

La omisión del atemi y el kiai

Un estudio del arte por el Fundador revela su énfasis en los atemi (golpes preventivos) y el kiai (gritos de combate) como una parte integral de sus técnicas. Se puede ver a O-Sensei ejecutando atemi y kiai en las filmaciones durante sus últimos años aun cuando el Aikido se había vuelto menos físico.

El Atemi y el kiai van mano a mano y son herramientas importantes para detener o redirigir la mente del atacante y desbalancearlo con éxito. Aun si no se llega a dar el golpe físico, el estado mental que previene y rompe el ataque es un componente vital dentro del Aikido. A pesar de ésto, en muchos dojos hoy en día, el uso del atemi y el kiai traerían discordia del maestro encargado quien los califica como crudas, violentas y que no tienen cabida en el arte de la “armonía”. Este concepto erróneo común nos muestra una falta de entendimiento de los orígenes marciales del arte y la teoría y practica del Fundador.

Fracaso en desbalancear a un atacante

La combinación de ataques débiles, la falta de los atemi y kiai en la prácticadel Aikido nos lleva inevitablemente al fracaso de los practicantes en intentar ejecutar técnicas sin desbalancear a su atacante. Un atacante sin intención que conozca la técnica a aplicarse no será controlado con facilidad. Esto introduce un elemento artificial de conspiración en la interacción entre practicantes y resulta en una atmósfera que difiere fundamentalmente de la intensidad en un encuentro real.

Uso de la fuerza y proyecciones “aparentes”

La consecuencia lógica de los lapsos de entrenamiento mencionados antes sería la ejecución de proyecciones y controles mediocres e imprecisos. Ya que no existe un control total del atacante, frecuentemente se recurre a la fuerza física para completar la técnica. Esto nos conduce a choques y aumenta el riesgo de lesiones.

Otro escenario es que ninguna de las partes hace un esfuerzo serio en la técnica y el juego entre ambos se vuelve algo más que una conspiración coreografiada.

El progreso de los practicantes en un ambiente en donde la “presencia marcial” no existe y donde principios de entrenamientos no son observados,será retardado. Peor aun, algunos que son producto de esta clase de entrenamiento tendrán la ilusión de que sus técnicas pueden ser usadas en una situación real.

El deterioro físico prematuro de los instructores

Sospecho que cierto segmento de la población del Aikido esta de acuerdo con las observaciones mencionadas antes. Por otro lado, el próximo tópico que iniciaré generará sin duda controversias en muchos cuarteles.

En casi 40 años de mi participación en el Aikido he observado a numerosos maestros pasar de unas condiciones óptimas a un estado de deterioro de salud, y en casos, a una muerte prematura. Todos frecuentemente han acelerado el proceso inevitable de la vejez a través de la escogencia de pobres estilos de vida. Al ir envejeciendo sus cuerpos, los maestros frecuentemente adaptan sus técnicas para compensar sus impedimentos físicos y la habilidad disminuida de moverse. Mas aun, ellos detienen su practica de “dar-y-recibir” en donde sus roles como uke (el atacante) y nage (persona proyectando) son intercambiados. Ellos se convierten en “maestros” pero dejan de ser “practicantes” tal como eran durante sus años de formación.

El retiro de los maestros del entrenamiento en pareja sea que resulte o no de una decisión consciente tiene efectos profundos en sus carreras como aikidokas. Al no hacer ejercicios de calentamiento ni caídas, disminuye el acondicionamiento y la flexibilidad del cuerpo. Enfocando exclusivamente en proyectar contribuye a un deterioro de la estructura corporal y de la tonificación muscular la cual le da paso a las lesiones. Como los maestros pocas veces practican con una visión amplia, se forma una capa artificial en su progreso porque su grupo de compañeros de entrenamiento esta limitada principalmente a sus estudiantes quienes por lo regular son de un nivel mucho mas bajo.

Remedios

Mucho de lo que se necesita hacer para restaurar la naturaleza marcial del Aikido en concordancia a la visión de O-Sensei involucra la corrección de los malos hábitos de entrenamiento mencionados arriba. Aquí hay una lista de pasos concretos que podrían ser tomados que revolucionaría literalmente al Aikido y restauraría su gran potencial como una fuerza de mejora social.

Enseñando técnicas de ataque

Primero que nada, se les debería dar una gran atención a la enseñanza de los ataques efectivos y con intención  a los estudiantes de Aikido. Esto quizás requiera que algunos maestros hagan un intercambio de entrenamiento o algo por el estilo para adquirir las destrezas necesarias.

¿Que clase de ataques deberían ser introducidas en el dojo de Aikido? Esto será una decisión personal de cada instructor a cargo. Creo que los golpes básicos de karate,  boxeo y otros sistemas sofisticados deberían ser considerados.

Los Estudiantes deberían estar familiarizados también con las patadas, al menos a un nivel básico. Aunque no prevalezca como los golpes, es posible ser confrontado con patadas en un encuentro real.

Aprender defensa contra patadas ayuda también al estudiante a superar el problema común de la “visión de túnel”. Por ejemplo, los principiantes tienden a enfocar su atención en el aspecto inicial de un ataque – generalmente un puño o un agarre – y fracasan en reconocer la posibilidad de un ataque secundario. Cuando los estudiantes se dan cuenta que deben considerar otras clases de ataques tales como las patadas, su estado de alerta aumenta.

Aprender a patear bien también ayudara a los estudiantes del Aikido con sus caídas ya que es más difícil y peligroso proyectarse desde una patada. Se debe tomar precaución en proceder lentamente ya que aumenta el riesgo de lesiones.

Entre los sistemas existentes del Aikido, el estilo Yoseikan desarrollado por Minoru Mochizuki toma esta manera ecléctica de incorporar elementos de varias artes. Los estudiantes de este sistema aprenden conocimientos básicos de Karate y judo además de entrenar con armas.

Mas allá, uno quizás quiera introducir ataques con armas, con o sin filo. El entrenamiento con armas es una herramienta útil para enseñar la importancia del maai (distancia) bajo diferentes circunstancias y ofrece muchos otros beneficios. El currículo del Aikido de Iwama de Morihiro Saito es un ejemplo de una perspectiva sistemática del entrenamiento con armas.

El resultado final de la mejora de la calidad de los ataques tendrá mayor importancia durante el entrenamiento y la creación de una atmósfera de seriedad y respeto hacia los compañeros. El elemento del riesgo  presente en el entrenamiento de las artes marciales será reconocido y al tomar precauciones se evitan actitudes que puedan conducir a lesiones.

Retornando al atemi y el kiai

Se debe animar y reintroducir el atemi y el kiai en los dojos de Aikido. El Atemi y el kiai son extremadamente importantes ya que permiten al practicante a vencer superioridades físicas y numéricas en un encuentro real. Son de ayuda invalorable para neutralizar un ataque y desbalancear a un oponente. Ellos abren el paso a la aplicación de las técnicas de Aikido sin fuerza y con poca resistencia.

Debería ser posible el poder ejecutar un atemi o usar el kiai virtualmente durante cualquier fase de una técnica de Aikido, no solo al principio. Los estudiantes deberían ser entrenados para poder reconocer las aperturas en cualquier oportunidad. Shoji Nishio ha desarrollado técnicas de atemi a un alto nivel y su forma marcial de Aikido es una referencia de mucho valor.

A un nivel más alto, el atemi quizás no tenga presencia física. Un artista marcial avanzado puede alcanzar el efecto de un atemi a través del lenguaje corporal sutil mientras que siempre exista la mentalidad del ataque preventivo. Si ven filmaciones de O-Sensei con cuidado pueden notar este principio en operación la cual es un elemento clave en las proyecciones “sin tocar”.

Manteniendo al atacante fuera de balance

Un principio fundamental pero frecuentemente rechazado es la importancia de desbalancear a un atacante y mantener el control desde el principio de una técnica hasta el punto decisivo de aplicar un control o una proyección. Frecuentemente he observado técnicas enseñadas a estudiantes en donde se le quita el balance al atacante al principio para que lo recupere justo antes de la proyección.

Uno solamente debe observar el centro de gravedad del uke para determinar si ha perdido o no su balance. Los estudiantes constantemente deberían vigilar el centro de gravedad de su compañero para determinar si sus técnicas son efectivas.

Antes de culminar este punto, un ejercicio interesante para hacer cuando vayan a una demostración de Aikido es el de ver los movimientos de uke mas que los de nage. Si el balance de uke esta siendo controlada a través de la técnica entonces están observando a un verdadero maestro.

Postura y control de la respiración

Otras áreas que frecuentemente son olvidadas en el entrenamiento del Aikido son las posturas y respiraciones correctas. Nage debería fomentar la buena postura y mantener su balance durante la técnica.

La atención a los hábitos de respiración son recalcados pocas veces en el entrenamiento en el dojo. Al controlar tu respiración se hace posible crear y mantener un ritmo interno corporal que reducirá la fatiga y hará que sea más fácil mantener la compostura por el estrés bajo un entrenamiento vigoroso. Aprender a observar nuestra respiración nos ayudará también para desarrollar la habilidad de “leer” la respiración de nuestros oponentes. Esto es útil para sentir el tiempo y la intención de un ataque antes de que ocurra.

Los Instructores deben volver a entrenar

Las razones mas comunes dadas por maestros del Aikido de haber cesado en su entrenamiento habitual son los efectos limitantes de la edad y la acumulación de lesiones. Ciertamente no podemos escapar de los efectos del tiempo ni del desgaste del cuerpo por un entrenamiento vigoroso del Aikido.

Dicho esto, no existe nada que detenga a los instructores a entrenar dentro de sus limitaciones y a su propio ritmo. Como yo lo veo, el elemento clave está en continuar con los ejercicios de estiramiento, los calentamientos y las caídas hasta cierto punto. ¡Tienes la opción de hacerlo o no!

El Fundador mantuvo su flexibilidad bien avanzado en su 80s y hasta era capaz de separar las piernas por completo. También se le puede ver siendo proyectado por un niño a los 79 años en uno de sus filmaciones.

En muchas escuelas de kobujutsu tienen la costumbre que el maestro sirva de atacante y sea proyectado por estudiantes semi-avanzados cuando es necesario. Verán esto si atienden una demostración clásica de artes marciales. ¡Imaginen por un momento como cambiarían las cosas si instructores de Aikido de alto nivel fueran capaces de servir de ukes a sus estudiantes durante alguna demostración! ¿Existe alguna manera mejor para que los maestros impulsen el desarrollo de sus estudiantes?

Creo ciertamente que es posible de sumar diez buenos años a nuestra carrera en el Aikido al adoptar la actitud sugerida. Les haré saber en 20 años como funcionó esta teoría en mi caso.

Intercambio de entrenamiento

Creo que una de las cosas mas positivas que instructores y practicantes deberían considerar es el intercambio de entrenamiento en otras artes. Aquí nuevamente podemos ver un ejemplo de O-Sensei quien estudió un gran número de artes marciales durante su vida. También hizo los arreglos para la boda de su hija con un experto famoso de kendo y permitió que se formase y practicase un grupo de kendo en el antiguo dojo Kobukan. A los 54 años, el Fundador comenzó formalmente sus estudios de Kashima Shinto-ryu, una escuela clásica con cientos de años de tradición. El tomó muchísimo de su conocimiento del Kashima Shinto-ryu  para el desarrollo de su aiki ken. O-Sensei también invitó a maestros de otras artes al Hombu Dojo Aikikai para que visitasen y diesen demostraciones. El siempre estaba preparado para “absorber técnicas” de otros expertos a través de su observación aguda.

Uno de los propósitos principales del evento del Aiki Expo anual patrocinado por Aikido Journal es el de incentivar y facilitar el intercambio de entrenamiento entre diferentes grupos.

Conclusión

He intentado explicar aquí que lo que ha sido denominado como "Aikido moderno" realmente es una mutación de los conceptos originales relacionados con el Aikido del Fundador. Debido a la difusión considerable del arte en el Japón de la post-guerra y en el extranjero y el paso de más de cinco décadas, estas formas alteradas del Aikido han llegado a ser consideradas la norma. La suposición de la mayoría es que estos nuevos enfoques reflejan la intención del Fundador mientras a una escala mayor éste no sea el caso. La mayoría de las críticas al Aikido de hoy surgen porque las formas modernas del Aikido se han desviado de los preceptos principales del Fundador. Las sugerencias ofrecidas en este artículo producirían, si son adoptados por una sección significante de la población del Aikido, un cambio inmenso en la calidad del arte y en la percepción de escépticos externos. Nuestra intención es el de llevar este camino a un final deseable al organizar eventos futuros tales como el Aiki Expo.

Stanley Pranin
Tokio, Agosto 2002

 

 

 

 

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